Saltar al contenido

Rincones secretos de Cantabria para perderte una vez en la vida

Rincones secretos en Cantabria

A pesar de que Cantabria es una de las Comunidades Autónomas más pequeñas de España, siendo la segunda menos pequeña de las peninsulares tras La Rioja, en 5.000 kilómetros cuadrados de extensión logra conjugar un sinnúmero de lugares para ofrecer, para perderse y encontrarse a la vez, para disfrutar de la calidez y de la historia.

Cantabria tiene pueblos medievales, pueblos pescadores, sitios de valor arquitectónico e histórico cotizados a nivel mundial, por lo que, en menos de 1 semana, es posible recorrerla en su totalidad, o al menos los rincones más importantes que detallamos a continuación.

¿Quieres saber cuáles son los rincones secretos de Cantabria que merece la pena conocer al menos una vez en la vida? ¡No te lo pierdas! 😉

5+1 rincones secretos en Cantabria que debes visitar

San Vicente de la Barquera

San Vicente de la Barquera es uno de los pueblos de pescadores más hermosos que puedes encontrar en Cantabria. Es un buen lugar para empezar porque te pondrá en sintonía con lo que es Cantabria. En San Vicente encontrarás, un paseo frente al mar repleto de restaurantes y lugares donde comer y beber bien.

San Vicente de la Barquera

Encontrarás, también, el Castillo del Rey, reconstruido durante el siglo XIII, y desde el que se puede mirar desde lo alto de su fortaleza la belleza de este pueblo enclavado frente al mar, con sus barcos en el estuario.

No te olvides de pasar por el Puente de la Maza. Dicen los que cuentan, que si lo pasas corriendo sin respirar, te casarás.

Las Cuevas de Altamira

Puede decirse, sin temor a cometer errores o equivocaciones, que se trata de una de las cuevas rupestres más importantes a nivel mundial. Y están en Cantabria. Por eso, si vas de viaje a esta comunidad, resulta imprescindible visitar las Cuevas de Altamira.

Las Cuevas de Altamira

Y es que, durante 25.000 años el homo sapiens tuvo a este lugar como una importante guarida, donde dejó las obras de arte rupestre con mayor valor histórico de las que se tengan conocimiento. Así, desde pinturas y grabados de estilos prehistóricos, los encontrarás plasmados en las paredes de esta caverna que se considera, por los especialistas, como La Capilla Sixtina en lo que al arte prehistórico y rupestre se refiere.

Cabezón de la Sal

Para disfrutar y entender más sobre este pequeño pueblo cántabro, debemos contextualizar nuestra visita. Debemos ubicarnos en la época que se encuentra entre la finalización de la Edad de Bronce y el inicio de la Edad de Hierro. También, en el momento durante las Guerras Cántabras, donde Cabezón de la Sal se defendió de los romanos.

Cabezon de la Sal

Una vez allí, descubriremos un pueblo que nos lleva, de un tirón, a 2.000 años atrás, y nos muestra sin tapujos sus costumbres, modos de vida, historias, cabañas, telares, los molinos con los que procesaban los cereales y las armas que usaban durante las guerras ya mencionadas.

Una población pequeña, fortificada, de la que seguro tendrás muy buenas opiniones al volver.

Comarca del Valle de Liébana

La comarca natural del Valle de Liébana se acuesta a los pies del Parque Natural de los Picos de Europa. De hecho, forma parte de este parque.

Valle de Liebana

Allí, son muchos los lugares que puedes conocer en una sucesión imponente de valles. Su capital es Potes, una villa con bastante apego por la historia, pero modernizada para la restauración y el hospedaje. Es el mejor lugar para probar las comidas típicas, porque no gastarás mucho.

Siguiendo por la carretera de Potes a Fuente Dé, encontrarás el pequeño poblado de Mogroviejo. Allí, sí, justo a los pies de los Picos de Europa, en una villa que debes recorrer a pie para probar de primera mano el sabor del cántabro auténtico, descubrirás el pueblo donde se rodó Heidi.

También en la comarca del Valle de Liébana no debes perderte dos de los monasterios con mayor importancia de España. El primero, el Santa María de Lebeña. Una iglesia que es uno de los dos templos mozárabes que todavía se mantienen en pie.

El segundo, el Monasterio de Santo Toribio. Importante lugar de peregrinación por guardar en su regazo el trozo más grande de la Santa Cruz que todavía se conserva. Llamado Lignum Crucis por los feligreses. Se aconseja no visitarlo en domingos, porque la aglomeración de gente hará que pierdas la paciencia y hasta la fe.

Sin duda uno de los mejores rincones secretos de Cantabria que merece la pena visitar.

Santander

Desde luego, quizá Santander no sea el lugar más secreto de Cantabria. De hecho, muchas personas ni la colocarán entre las imprescindibles para visitar dentro de España. Pero tiene lo suyo.

Santander

Santander es una de las ciudades más ordenadas, con mejor calidad de vida y hasta con mayor conservación medioambiental de entre las españolas, y al menos se merece un recorrido rápido de uno o dos días.

Primero, sus playas. Aunque el agua del Cantábrico no se compara con las del Mediterráneo, porque es más fría, aunque también son más claras, las playas del Sardinero o de la Concha merecen una visita, sea temporada de baños o no.

En segundo lugar, algunos lugares que forman parte de la historia de Santander. Primero, si quieres, pasa por el centro histórico de Santander. Notarás por qué todo es tan sencillo dentro del mismo, ya que fue destruido en el año 1941 por un terrible incendio.

Sin embargo, hoy se encuentra rebosado de lugares a los que salir a comer o a tomar unas tapas.

Siguiendo ese orden, visitar el Palacio de la Magdalena es una obligación. Como te dejan entrar, podrás ver desde la inmensidad de este palacio las espectaculares vistas del Cantábrico.

La Biblioteca Menéndez Pelayo, construida tras la muerte del célebre escritor que le da nombre, es un lugar de mucho valor para el gentilicio de Santander. Si eres de los que valoran el arte contemporáneo, también puede visitar el Centro Botín de Santander.

Otros lugares

Cantabria es una comunidad con mucho que ofrecer, desde edificios históricos como el Faro del Caballo (Monte Buciero) en Santoña, lugares de baño como la Playa de Los Locos (Suances) hasta pueblos como Mogroviejo, para ver el paisaje, La Puebla Vieja de Laredo, para comer de todo, o Bárcena Mayor, para disfrutar de un auténtico pueblo de montaña.

Lugares y rincones secretos hay de sobra en Cantabria. Y, muy probablemente, querrás quedarte en alguno de ellos.